24 jun. 2012

La opinión del jugón: estrategias


¿Matar en el Respawn, si o no? Esa es la pregunta que os lanzo hoy. Para los gamers que le dan a juegos tipo Battlefield o Call of Duty les sonará más este tema. Pero bueno esto es una opinión del jugón, así que el que lo lea sabrá de qué va el tema.

Muchas veces en los gameplays el autor comenta formas de como ganar una partida de forma más “fácil” o rápida. Entre todos hay una estrategia básica y es controlar el Respawn del enemigo, ese lugar dónde después de haber muerto naces de nuevo para seguir dando guerra. Por normal general en todos los juegos se presupone que cuando un equipo controla más una parte del mapa, el otro suele salir al otro lado para tener un poco de ventaja y no morir al instante.

La estrategia es sencilla, conocerse el mapa de cabo a rabo de esta forma conoces todos los puntos dónde puede revivir tanto tu equipo como el enemigo. Una vez controlado eso, se trata de apostarse en un buen sitio y cada vez que nazcan en su respawn eliminarlos. Y así una y otra vez.

Efectivamente la partida será rápida, sencilla, pero no limpia, sino sucia, muy sucia. Aunque tengo que comentar que todo eso depende del juego, las posibilidades de tu equipo y sobre todo el modo de juego. Para mí no es lo mismo hacer eso en un duelo por equipos de CoD, que en un modo conquista de Battlefield 3 por ejemplo.



La diferencia reside principalmente en que el modo conquista suele tener vehículos, de esta forma te sueles centrar más en destruir los vehículos que en los enemigos, aunque también los matas, a esto hay que agregarle que los mapas son bastante grandes y hay bastantes formas de escapar de la encerrona. En el duelo por equipos de CoD se trata simplemente de eso, una lucha cuerpo a cuerpo en mapas pequeños, si te pones a matar al enemigo en su base la partida pierde el interés sinceramente.

En CoD he visto que la gente tiene muy asumido el concepto de atacar el respawn del enemigo, mapas relativamente pequeños, las armas que tienen el menor retroceso que he visto en la historia, y sin posibilidad de coger vehículos. Si tu estrategia es esa, si matarás mucho, pero quitarás parte de la diversión al juego, y sobre todo cabrearás al equipo contrario.

En Battlefield por suerte para los que jugamos asiduamente, hemos visto que sí mucha gente coge los vehículos aéreos y se dedica a hacer pasadas por la base del enemigo, tengo que reconocer que yo lo hago de vez en cuando pero bueno también cuando la partida está demasiado desnivelada a nuestro lado, o veo que vamos a perder si o si. En Bf se le suele llamar Base Attack, muchos admins de servidores ya están vetando esa opción.

Mi opinión en este caso es esa, dependiendo del modo creo que habría que respetar un poco más y jugar un poco más limpio. Pero no en todos los modos… para que nos vamos a engañar es divertido pasearte con tu helicóptero por la base enemiga! Eso sí, jugad limpio, jugad para divertiros y sobre todo jugad en equipo!

Aquí os dejo como un Sniper se hincha a matar en el Respawn enemigo en el modo Asalto... 



22 jun. 2012

Holocausto: Epílogo


10 de Noviembre de 2012, no sé como empezar a escribir estas líneas, tampoco sé realmente si lo que hago es correcto o si estoy profanando las memorias de un hermano. Espero que no te molestes D, es la única forma que encuentro para idolatrar tu figura, y sobre todo para que la gente conozca la verdad, para que todos los que lo lean sepan que tu sacrificio no ha sido en vano.

¿Puede un hombre cambiar el mundo? Desde luego que puede, tal vez no del todo solo, pero si es cierto que con voluntad D nos demostró que es completamente posible. Sólo hace falta luchar, y tener dos cojones como los de un miura por lo menos. Si os habéis dado cuenta perfectamente que el que escribe estas líneas no es su dueño, no es D.

Me presento, aunque los hayáis conseguido leer esta libreta, dudo que seáis muchos pues D la tenía muy celosa, o los que a partir de ahora la leáis para saber más de un héroe de carne y hueso, me conoceréis. Soy JK, si ese militar que sale hojas más atrás…

Han pasado más de 6 meses desde que todo empezó a llegar a su fin, todo gracias a D consiguiendo la formula para la cura del virus zombie. Ese mismo día se formó un caos en la ciudad flotante, el edificio central en pocas horas se llenó de zombies, por suerte dentro de ese edificio solo vivían los peces gordos y la gente del laboratorio. La ciudad estalló en un llanto unánime pensando que el virus había llegado para destruir la poca vida que quedaba ahí.



Por suerte, y gracias a la primera dosis que tomó D, pudo explicar todo lo que pasó en ese edificio, el muy cabronazo había formado todo el barullo para poder escapar con la cura, y dejar a los zombies encerrados ahí. Nuestro trabajo fue claro, teníamos que limpiar ese edificio. Con la anarquía vivida en la ciudad flotante, D tomo el mando de un pequeño reducto de exaltados, gente que luchaba en las calles contra la milicia.

Yo por mi parte pude convencer a mis compañeros para que no atacaran a los pobres ciudadanos, y si nos uniéramos para limpiar esa torre de todo no muerto. Dado que no teníamos nadie que mandara al grupo de mercenarios, ya que aunque militantes es lo que éramos, todos accedieron gracias a nuestro mayor.

Entramos en ese edificio maldito, armados hasta los dientes, sabíamos que no todos sobreviviríamos pero de ahí no podía salir ni uno. Era la hora de empezar de cero, sin nadie que nos ninguneara, con una formula que nos daría el poder para que nos hicieran caso y poder limpiar el mundo de esas criaturas del averno. Y no fallamos, aunque tristemente D se volvió a encontrar con la chica zombie que le había mordido.

Aunque su piel empezaba a estar demacrada, sus instintos asesinos, su reacción animal… no había perdido esos ojos azules. D sonrío al verla, era una sonrisa compasiva, pocas veces se la había visto. Ella corrió hacía nosotros atrayendo un grupo de podridos, nuestros hombres abrieron fuego, pero milagrosamente ella había resistido el ataque, increíblemente parecía que el destino quería verles una vez más juntos. D nos ordeno que fuéramos a limpiar otra zona del edificio, mientras salía por la puerta pude ver como él dejo caer sus armas, abriendo los brazos esperándola.

Ella arrastrándose hasta él, más por el instinto animal que por lo que le quedaba de vida,D se acercó a ella, pude ver como ella se abalanzaba sobre él, acto seguido D sacó un cuchillo que guardaba en su cinturón y se lo clavó, atravesando desde su mandíbula hasta su cerebro pude oír como decía: “Shhh, ahora duerme, duerme… Yo te jodí la vida 1 vez, y tu a mí, no me la vas a joder dos veces...”.



Cada vez que lo recuerdo se me eriza el bello, fue tan épico ese momento… Después de limpiar el edificio, sacamos todos los cuerpos y les prendimos fuego, ofrecimos cobijo a todos los ciudadanos, empezamos una nueva allí dentro. Y aquí seguimos, a día de hoy hemos conseguido desarrollar una cura perfecta, incluso J el portador del virus, se ha podido quitar de encima ese peso, y puede llevar una vida normal.

Os preguntaréis que pasó con D en todo este tiempo, lo mas triste de toda esta historia viene ahora, D se sometió a constantes pruebas gracias a él y a J se pudo perfeccionar la formula, ya que aunque estuviera completa no eliminaba el virus del organismo, la persona infectada debía haber sido infectada hacía pocas horas o no servía de nada. Además el virus seguía en el organismo y los anticuerpos, de tal forma se convertiría en otro portador.

Todas las betas de la fórmula fueron probadas en el cuerpo de D, la mezcla fue explosiva para su cuerpo, úlceras estomacales, jaquecas inevitables, mareos, y el mal mayor: Cáncer.
Eso fue lo que acabó con la vida de D, bueno realmente fue J quien acabó con su vida, D vivió su último día con todos nosotros, cuando la hora de su medicina llegó nos confesó que no pensaba tomarla.

Estoy cansado, siempre enchufado a un tubo de ensayo, el dolor de este cáncer cada día es más intenso, me siento como si tuviera 80 años cuando aún no llego ni a los 30, he decidido para ya, tarde o temprano iba a morir, y volverme a levantar claro… Así que no quiero sufrir más este dolor, pensando en que cada día puede ser el último, creo que N tiene las pruebas necesarias para sacar la formula perfecta, y yo ya soy más un peligro que otra cosa. Hoy no pienso tomarme el medicamento, os digo adiós de esta manera tan triste pero no podía hacerlo de otra forma… Llegado el momento, el que tenga mayor convicción que me dispare con este arma”.

D dejó su pistola favorita encima de la mesa… lo demás os lo podéis imaginar.
Gracias por devolvernos la esperanza, por salvarnos y sacrificarte… Espero poder algún día devolverte el favor. Estés dónde estés todos te queremos y te echamos de menos, hermano.

Firmado:
       JK




19 jun. 2012

La Opinión del Jugón: youtubers/vlogers


Últimamente me he aficionado a ver vídeos de gameplays de varios gamers españoles, algunos más conocidos, algunos amigos, otros que son una institución dentro del mundo. Sin embargo hasta en este mundo virtual existen los piques, problemas personales y demás movidas, haciendo que algo que se hace como hobbie o pasión se vuelva algo turbio.

La comunidad de youtubers españoles por desgracia no goza del prestigio que hay en otros países, aunque últimamente ha surgido gente con un talento increíble que se están haciendo notar, es más están llegando a muchísima gente de fuera de nuestras fronteras. Lo cual me alegra, ya que hasta en nuestro país se trata al producto nacional muy pero que muy mal.

A parte de los vlogers, que por desgracia ha surgido un número indigesto de esta especie, ahora cualquiera que tenga una cámara y se siente delante de ella a decir algo ya se considera todo un moderno, un super vloger… Pero bueno es como todo en esta vida, habrá cantidad pero por suerte dentro hay un pequeño resquicio de calidad.

Como iba diciendo, a parte de vlogers, me he aficionado a ver otros youtubers que se dedican a subir sus gameplays, lo que viene a ser una grabación de ellos mismos u otras personas jugando a algún juego. Lógicamente los que más me han enganchando son la gente que sube partidas de juegos a los que habitualmente le echo unas buenas horas.

Son gente que mira se han currado su partidita, grabar y renderizar, lo cual a veces es el peor enemigo de un vídeo. Te puede llevar horas, si tu máquina no es demasiado buena incluso puedes perder todo el trabajo realizado por un cuelgue. Y mira es algo que se agradece, echarte unas risas viendo un vídeo comentado de cómo ganó esa partida o como trolleó a otro jugador.

Pero como siempre el dinero está presente, mucha gente se dedica a esto para conseguir los partners de youtube, básicamente es cobrar por ver un vídeo tuyo al ponerle publicidad. No veo mal que haya gente que cobre por esto, ya que se pueden dedicar muchísimas ahoras, y mira en tiempos de crisis cualquier ayuda económica es buena. Pero hay gente a la que se le ve el pelo, gente que se une a otros youtubers sólo para conseguir que sus vídeos tengan más audiencia.

Lógicamente cuando todo esto pasa, la gente hace lo que sea por el pasta. Desde poner verde a gente que simplemente se dedica a mostrar sus partidas y realmente es bueno, hasta crear otros vídeos de denuncia contra esa persona y demás. Y me pregunto: Sí se supone que internet es “libre” (ya sabemos que no es así), y cada cual puede hacer lo que le place con su vida, por qué no aprovechar eso y pasártelo bien con una cosa tan trivial, algo que no salvará el mundo ni la economía mundial, como es subir un vídeo a youtube.

No sé, francamente me parece que la gente que se aprovecha de otros sólo porque no consigue los subscriptores suficientes para ganar un pastizal… Es un jodido manco! Si tu no eres lo suficientemente bueno para que la gente se enganche a ti, es tu problema, y no el de otro youtuber que si lo consigue. Ni doy nombres, ni me declaro fan de uno u otro, porque al fin y al cabo, lo que hacen muchos de ellos, lo hago yo cada tarde en mi casa y sin grabarme… que soy ÁGUILA 10! Por favor! ;)

Os dejo un par de vídeos ya que habéis llegado hasta aquí pues al menos disfrutad un ratito después de haber leído esta chapa 




5 jun. 2012

Holocausto: Traición (Parte Final)


4 de Mayo de 2012, después de los acontecimientos en el refugio, N aún afligido por la perdida me contó todo había pasado en nuestra ausencia. Resulta que el día que J se volvió loco y tuvieron administrarle un prototipo de la cura, inestable, podía acabar con su vida o podía parar momentáneamente el virus.

Si bien era cierto que J había sido mordido en varias ocasiones y aún no había mutado, era extraño y por eso N necesitaba más muestras de su sangre, era la clave para conseguir una cura estable. Al ser portador del virus, era peligroso que estuviera suelto por ahí. El simple contacto de su saliva con la de otro ser humano, hacía que este se contaminara en pocas horas, llegando a transformarse en zombie mucho más rápido de lo normal.

Eso explicaba sucesos como que la chica de Nueva Esperanza desatara el caos después de yacer con J. Además el día de su locura máxima, J atacó a E, haciendo que ella se contaminara, de ahí que N tuviera que crear una cura rápida para evitar que se transformara. Algo impuro que hacía que cada pocas horas tuviera que meterse una dosis intravenosa.

Le pedí disculpas a N, por todo lo que le había causado ese último disparo, y aunque se le notaba que aún estaba cabreado, comprendía que me había ocultado información y se había arriesgado a que eso pasara. Además posiblemente habría hecho lo mismo que yo en mi situación. Decidió acompañarme, había llegado a un momento en el que su investigación estaba en punto muerto, necesitaba la otra parte de la formula, y sabía que donde fuera yo, estaría J.

Salimos al amanecer, nos armamos bien, algo me decía que había hecho demasiado ruido y el camino de vuelta no sería de rositas. Y así fue, fuimos atacados por varios zombies antes de que pudiésemos llegar al coche, volví a la sensación de angustia, de pensar que teníamos un grupo de podridos encima nuestro a cada esquina. Conseguimos llegar al coche sin un rasguño, con más de un susto, pero sanos y salvos al fin y al cabo.

Recorrimos el camino que había hecho con Z anteriormente, las mismas estampas desoladoras nos encogían el corazón, pasamos de largo otra en Nueva Esperanza, los cuerpos apilados parecía que habían crecido. Y por fin llegamos al puente, la zona estaba más descongestionada de zombies de lo habitual, por suerte para nosotros. Guié a N hasta la Zodiac y llegamos a la otra orilla sin problemas. La furgoneta de N seguía esperando ahí.



Escondí a N en la parte trasera y pasamos por la pequeña “aduana”, por suerte los guardias estaban demasiados dormidos para preguntarse que coño hacía yo con la tarjeta de Z y su furgoneta, de hecho vieron el bulto que formaba N y pensaron que Z estaría herida. Nos abrieron paso sin más, una vez dentro paramos cerca de la batcueva, le indiqué el camino que debía seguir. N se quedó sorprendido, no entendía porque no iba con él.

Le pedí un par de muestras de su formula, sabía que hacer con ellas, pero mi plan no aceptaba compañeros. N dio 2 de las 3 últimas, la otra se la quedó él, era la única forma de asegurarse que quedaba un rayo de esperanza si mi plan fallaba.

Eran las 9 de la mañana, el viento soplaba cálido, el calor empezaba a notarse ya la época que creía estar, y mi camino a la gloria me esperaba. Gracias a la tarjeta de Z llegué hasta el gran edificio, toqué a las puertas, cientos de cámaras me enfocaban, otros tantos soldados me apuntaban desde sus puestos, y una voz ronca de mediana edad me preguntó que quería, quien era.

Respondí rápido, llevaba la cura, llevaba la parte de la fórmula que sabía que a ellos le faltaba, quería ofrecérsela. La voz titubeó unos instantes pero al final me dejaron pasar, un par de soldados me escoltaban por ese pasillo largo que llevaba a un ascensor. Era increíble como estaba decorado ese edificio. Con la pobreza que se denotaba en las calles, la destrucción del holocausto, ese edificio estaba lleno de cuadros renacentistas, sillas y sillones por todo, una alfombra roja que llevaba hasta la misma puerta del ascensor. Todo un lujo para la vista.

Llegué ante los expectantes dueños de todo eso, una mesa ovalada de caoba nos separaba, en medio de ellos el de la voz ronca, no sabía quien era ni le podía recordar de haberle visto antes, pero parecía el mandatario, el jefe de la manada. Respire profundamente, mi discurso debía convencerles, mis palabras debían ser aceptadas por esa cámara de carroñeros.

Y así fue como después de más de una hora de preguntas, muchos preguntaban donde la había conseguido, les comenté que había eliminado al científico que se escapó con su deseada fórmula. Tuve que escudarme en que era amigo de Z y me había encomendado la misión de recuperar ese fragmento tan valioso por su muerte… Todos ser vieron sorprendidos al ver que Z había muerto. Después de debatir quisieron una prueba de que decía la verdad.

Ante mí unos soldados trajeron un zombie, putrefacto, esquelético, y por otra parte una chica, encapuchada. Cuando le quitaron la capucha pude reconocer a esa chica, había significado tanto en un pasado para mí, y la tenía nuevamente delante, ella con lágrimas en los ojos me miraba, esos ojos azules electrizantes me destruían por dentro, sabía lo que iba a pasar pero no podía dar marcha atrás.

Lanzaron el zombie sobre la chica, cayendo los dos al suelo, los dos maniatados, los dos luchando pero el zombie se hizo con ella, le mordió primero un hombro, luego en parte del cuello, sin embargo no dejaron que la matara, le detuvieron de un disparo, pero ella ya estaba infectada, el virus corría por sus venas. La sentaron delante mía, el proceso de zombificación fue más rápido de que creía y en menos de 10 minutos la tenía convertida en podrido más, intentando morderme.

Saqué rápidamente la muestra, pinché la aguja en su cuello y le administré toda la dosis, en cuestión de minutos, volvió en si, volvió a ser la persona que era, yo sabía que eso no duraría mucho pero valía para demostrar que funciona. Me acerqué rogándole que perdonara mi alma, que mi vida no valía nada con todas las que podíamos salvar.

Todos se levantaron atónitos, querían la muestra, querían la formula, accedí pero antes quería una copia de su formula para ver que no me engañaban y quería poder acceder a los laboratorios, me dieron todo lo que quise, y quería llevarme a la chica conmigo. En cuestión de horas había recogido todo el material necesario, tenía la otra parte de la formula. No hable con ella, éramos dos extraños pero le debía la vida.

Cuando los síntomas volvieron a aparecer aproveche para crear un caos en el laboratorio, ella se transformó mucho más rápido que E, se lanzó sobre los científicos mientras yo salía por la puerta. Pero no quedé a salvo de esa situación, no sabía como salir de ahí, había provocado otro pequeño holocausto en el edificio, y tuve la mala suerte de encontrarme nuevamente con ella. Los sentimientos de culpa me pudieron, y aunque tenía las manos ocupadas podría haber hecho más… No lo hice, acabé mordido, parte de mi antebrazo estaba en su boca, la empujé contra la pared y salí corriendo.

Conseguí salir del edificio, me suministré la dosis necesaria para poder llegar a la batcueva de nuevo, y darle todo lo que necesitaba a N, escribir estas últimas palabras y creo… que… morir…





3 jun. 2012

Holocausto: Traición (Parte 1)


3 de Mayo de 2012, el ambiente en el refugio era bastante raro, parecía que N y E vivían una historia de amor que no podía llegar a buen puerto, no entendía el por qué aunque más tarde lo comprendería. Con Z había desconfianza por parte de ellos, ella era la mano derecha de los mandatarios de la ciudad flotante, y ellos dos unos exiliados de dicho lugar.

Era lógico pensar que Z me había engañado y me había traído hasta ellos para matarles. Pero posiblemente no tenían un trato cercano con Z, le habían visto trabajar para los corruptos pero no sabían que era una forma de sobrevivir, era triste tener que vivir como un mercenario sin amigos ni familiares en esa isla. Z había visto caer a todos y cada uno de ellos delante de sus narices, sin embargo a ella le dieron la opción de vivir u ocupar ese puesto.  No se puede negar que todos habríamos escogido lo mismo…

La noche fue larga, y sorprendente, no imaginaba que Z se sintiera atraída por mi y menos de esa manera tan fogosa. Hacía tiempo que no pasaba un buen rato como ese, por suerte no había tenido que lidiar con ese sentimiento amoroso en pleno holocausto, aunque lo que pasó entre Z y yo, no se podría decir que fuera amor.

El ambiente seguía enrarecido, aunque E y N habían “aceptado” a Z, la anómala situación me traía de cabeza, E encerrada en uno de los cuartos durante horas, N en su mesa, con sus tubos de ensayo concentrado sin que nadie le pudiera perturbar. Y aunque ese hubiera sido mi refugio, todo estaba fuera de madres, busqué mi arcón dónde guardaba balas y algún que otro cuchillo y no lo encontraba, entré en el almacén, parecía que alguien había estado rebuscando ahí. De hecho las paredes estaban llenas de sangre reseca, como si una pelea hubiera estallado ahí dentro. Igual algún podrido había atacado mientras intentaban encontrar algo para protegerse. Ya tenía la excusa perfecta para entablar conversación con N.

Conseguí hablar con N a solas, le sonsaqué toda la información sobre la formula, la cura existía o podía llegar a existir. Pero no tenía todo lo que necesitaba, le faltaban elementos básicos de un laboratorio, le faltaban sujetos de prueba y sobre todo le faltaba una parte importante de la mezcla, lo que había conseguido no era estable, no eliminaba el virus completamente… Trabajaba noche y día para llegar a conseguirlo pero había llegado a un punto muerto.

Le prepuse que volviera conmigo, buscar la forma de entrar, teníamos a Z de nuestra parte, conseguir la parte de formula que le faltaba, completar la formula y poner fin al virus zombie de una vez por todo. La idea no le acababa de convencer, había algo que le retenía.



Ya pasado el medio día aconteció algo que jamás me habría imaginado, fue todo tan rápido y repentino que es difícil de explicar, E salía de su habitación sudorosa, con mala cara, iba en busca de N, pero no le encontraba en su habitual puesto, la desesperación se torno tal que E me zarandeó preguntándome por N, en ese instante entró por la puerta, por suerte para mí.

Z apareció también detrás de E, de un empujón me lanzó hacia el suelo y tomó a E de rehén, puso su pistola en la cabeza de E, nos amenazó con matarla si N no le daba la parte de la formula que se había llevado, en ese momento una rabia interior me corría, la cara con que me miro N fue un jarro de agua fría, solo le faltaba decir un “te lo dije…”, para acabar de hundirme en la mierda.

N instaba a que soltará a E, eso no iba a acabar bien para ninguna de las dos, y menos aún le daría la formula, en ese caso yo estaba de acuerdo con N. Estaba claro que Z me la había jugado y no iba a salir impune de esa traición. Podía ver a E cada vez más nerviosa, sudando a borbotones, N seguía pidiendo clemencia y que soltara a su compañera, yo también intenté que Z entrara en razón, pero quería la formula y nada más. Su plan era ganarse el respeto absoluto de la cámara de poder por lo que les llevaría, y poder sentarse en esa mesa con ellos. Dejar de ser la recadera del infierno…

Después de varios minutos discutiendo, pidiéndole que entrara en razón, un espectáculo horroroso tuvo lugar, de repente E cambió completamente, sus ojos en blanco, babeando, agarró con fuerza el brazo de Z y le mordió arrancándole un pedazo de carne. La sangre empezó a brotar a chorros, Z dio un paso atrás soltando así a E, gritando de dolor, incrédula de lo que estaba pasando, E se lanzó sobre Z, las dos cayeron al suelo, E empezó a morder la yugular de Z como si fuera un animal rabioso, solo podía oír los gritos de dolor de Z, la voz de N gritándole a E que parara, que luchara contra eso, los gruñidos de E cada vez eran más intensos.

Salí del shock en el momento justo para coger la pistola de Z, y vaciar el cargador sobre las cabezas de Z y E, en unos segundos todo ese ruido paró, las dos murieron en el acto, N cayó de rodillas con las manos en la cara. Todo fue demasiado rápido, pero debía terminar con ese sufrimiento antes de que fuera a más.


** hoy la BSO no podía ser otra, además si seguís el link os llevará al vídeo. Enjoy it!

2 jun. 2012

Holocausto: Vuelta a casa...


2 de Mayo de 2012, parece que el destino siempre es un trago amargo, sobre todo cuando alguien me rodea, sobre todo cuando pienso en que todo pienso en todo lo que hemos vivido J y yo. Por suerte ahora puede descansar, después de encontrar a parte de su familia, encontrar un sitio donde vivir fuera del alcance de los zombies, era mejor dejarle hacer su vida y no comunicar mis siguientes pasos.

Sin embargo para mi sorpresa obtuve un “Sam” a mi lado, Z por voluntad propia decidió seguirme, me amenazó con delatarme si no le dejaba ir conmigo, quería desintoxicarse un poco de la ciudad flotante, aunque sabía que dónde iba era casi peor que de donde estaba escapando.
La realidad es que no me apetecía discutir, y siendo francos ella me ayudaría a salir sin ser visto de forma mucho más fácil. Tenía transporte, un pase vip que le dejaba entrar y salir de la ciudad cuando quisiera, y yo solo tenía que esconderme bien en la camioneta para pasar el control hasta el pequeño puerto, dónde anclaba su lancha.

Así fue como emprendimos el viaje de vuelta, en horas estuvimos de nuevo inmersos en el holocausto, era extraño, había menos zombies, muchos parecían haber muerto. Aunque como puede morir algo que ya está muerto si no es con un tiro en la cabeza, me preguntaba. Lo cierto es que parecía que la inanición que sufrían les hacía mucho más dóciles, podíamos ver a muchos de ellos arrastrarse por la tierra.
Z sacó sus armas y estuvo a punto de disparar, suerte que para detenerla estaba yo. Imagínate el alboroto, que los podridos por muy mal que estuvieran siempre son jodidamente peligrosos. He visto a uno de esos asquerosos correr hacia a mi con los tobillos rotos, apoyando el muñón en el suelo como si fuera lo más normal del mundo.

No nos costó demasiado encontrar un vehículo con el que movernos por aquellos parajes, cada vez era más desolador, no recordaba la isla tan destruida, no había pasado tanto tiempo y parecía que hacía años que no pisaba ese lugar. Impresionaba a cada metro, cuerpos calcinados por todos lares, edificios derruidos, Z se sentía cada vez más insegura, agarraba su pala con fuerza como si eso le diera más protección.

Cruzamos por medio de Nueva Esperanza, un horrible espectáculo de cuerpos crucificados, montones de podridos acumulándose, un olor nauseabundo, a lo lejos divisamos un pequeño grupo, no podíamos distinguir si eran personas o no muertos, Z me instó a que fuéramos a cerciorarnos, no le hice caso, este era mi territorio y sabía que la locura había consumido a muchos aquí, y esas crucifixiones no atribuían nada bueno. Nueva Esperanza había cambiado demasiado.

Después de unas cuantas horas al fin llegamos a nuestro destino, dejamos el coche en un lugar seguro, camuflado con matojos y ramas. Z no entendía porque habíamos dejado el transporte seguro y nos adentrábamos en un bosque casi anocheciendo. Cuando la salve de una de las trampas que yo mismo había colocado lo comprendió todo. Conocía ese lugar como la palma de mi mano, y esperaba que N no hubiera contribuido a tener un acceso aún más dificultoso.

Por suerte para nosotros conseguimos llegar hasta la casa sin problemas, algún que otro sustillo, algún que otro animal que nos hizo estar en tensión pensando que podía ser un podrido apunto de atacarnos. Pero llegamos al refugio sin rasguños, me asome por una de las ventanas, la hoguera iluminaba un poco la estancia, podía ver a N en la mesa sentado, de espaldas a nosotros.

Ya en la puerta tocamos, un par de golpecitos a la antigua usanza en la puerta, hacía tiempo que no usaba esa forma para entrar en una casa, o entraba a la fuerza o la puerta estaba abierta, desde lo alto de la casa pude ver como E nos estaba apuntando, sorprendida de verme aún con vida aviso a N de nuestra presencia.

N abrió la puerta con incredulidad y cierta reticencia, pero no podía dejarme ahí fuera así que nos dejó entrar. Ahora me quedaba lo más difícil explicarle a N el motivo de mi visita y conseguir mis propósitos…