19 jun 2012

La Opinión del Jugón: youtubers/vlogers


Últimamente me he aficionado a ver vídeos de gameplays de varios gamers españoles, algunos más conocidos, algunos amigos, otros que son una institución dentro del mundo. Sin embargo hasta en este mundo virtual existen los piques, problemas personales y demás movidas, haciendo que algo que se hace como hobbie o pasión se vuelva algo turbio.

La comunidad de youtubers españoles por desgracia no goza del prestigio que hay en otros países, aunque últimamente ha surgido gente con un talento increíble que se están haciendo notar, es más están llegando a muchísima gente de fuera de nuestras fronteras. Lo cual me alegra, ya que hasta en nuestro país se trata al producto nacional muy pero que muy mal.

A parte de los vlogers, que por desgracia ha surgido un número indigesto de esta especie, ahora cualquiera que tenga una cámara y se siente delante de ella a decir algo ya se considera todo un moderno, un super vloger… Pero bueno es como todo en esta vida, habrá cantidad pero por suerte dentro hay un pequeño resquicio de calidad.

Como iba diciendo, a parte de vlogers, me he aficionado a ver otros youtubers que se dedican a subir sus gameplays, lo que viene a ser una grabación de ellos mismos u otras personas jugando a algún juego. Lógicamente los que más me han enganchando son la gente que sube partidas de juegos a los que habitualmente le echo unas buenas horas.

Son gente que mira se han currado su partidita, grabar y renderizar, lo cual a veces es el peor enemigo de un vídeo. Te puede llevar horas, si tu máquina no es demasiado buena incluso puedes perder todo el trabajo realizado por un cuelgue. Y mira es algo que se agradece, echarte unas risas viendo un vídeo comentado de cómo ganó esa partida o como trolleó a otro jugador.

Pero como siempre el dinero está presente, mucha gente se dedica a esto para conseguir los partners de youtube, básicamente es cobrar por ver un vídeo tuyo al ponerle publicidad. No veo mal que haya gente que cobre por esto, ya que se pueden dedicar muchísimas ahoras, y mira en tiempos de crisis cualquier ayuda económica es buena. Pero hay gente a la que se le ve el pelo, gente que se une a otros youtubers sólo para conseguir que sus vídeos tengan más audiencia.

Lógicamente cuando todo esto pasa, la gente hace lo que sea por el pasta. Desde poner verde a gente que simplemente se dedica a mostrar sus partidas y realmente es bueno, hasta crear otros vídeos de denuncia contra esa persona y demás. Y me pregunto: Sí se supone que internet es “libre” (ya sabemos que no es así), y cada cual puede hacer lo que le place con su vida, por qué no aprovechar eso y pasártelo bien con una cosa tan trivial, algo que no salvará el mundo ni la economía mundial, como es subir un vídeo a youtube.

No sé, francamente me parece que la gente que se aprovecha de otros sólo porque no consigue los subscriptores suficientes para ganar un pastizal… Es un jodido manco! Si tu no eres lo suficientemente bueno para que la gente se enganche a ti, es tu problema, y no el de otro youtuber que si lo consigue. Ni doy nombres, ni me declaro fan de uno u otro, porque al fin y al cabo, lo que hacen muchos de ellos, lo hago yo cada tarde en mi casa y sin grabarme… que soy ÁGUILA 10! Por favor! ;)

Os dejo un par de vídeos ya que habéis llegado hasta aquí pues al menos disfrutad un ratito después de haber leído esta chapa 




5 jun 2012

Holocausto: Traición (Parte Final)


4 de Mayo de 2012, después de los acontecimientos en el refugio, N aún afligido por la perdida me contó todo había pasado en nuestra ausencia. Resulta que el día que J se volvió loco y tuvieron administrarle un prototipo de la cura, inestable, podía acabar con su vida o podía parar momentáneamente el virus.

Si bien era cierto que J había sido mordido en varias ocasiones y aún no había mutado, era extraño y por eso N necesitaba más muestras de su sangre, era la clave para conseguir una cura estable. Al ser portador del virus, era peligroso que estuviera suelto por ahí. El simple contacto de su saliva con la de otro ser humano, hacía que este se contaminara en pocas horas, llegando a transformarse en zombie mucho más rápido de lo normal.

Eso explicaba sucesos como que la chica de Nueva Esperanza desatara el caos después de yacer con J. Además el día de su locura máxima, J atacó a E, haciendo que ella se contaminara, de ahí que N tuviera que crear una cura rápida para evitar que se transformara. Algo impuro que hacía que cada pocas horas tuviera que meterse una dosis intravenosa.

Le pedí disculpas a N, por todo lo que le había causado ese último disparo, y aunque se le notaba que aún estaba cabreado, comprendía que me había ocultado información y se había arriesgado a que eso pasara. Además posiblemente habría hecho lo mismo que yo en mi situación. Decidió acompañarme, había llegado a un momento en el que su investigación estaba en punto muerto, necesitaba la otra parte de la formula, y sabía que donde fuera yo, estaría J.

Salimos al amanecer, nos armamos bien, algo me decía que había hecho demasiado ruido y el camino de vuelta no sería de rositas. Y así fue, fuimos atacados por varios zombies antes de que pudiésemos llegar al coche, volví a la sensación de angustia, de pensar que teníamos un grupo de podridos encima nuestro a cada esquina. Conseguimos llegar al coche sin un rasguño, con más de un susto, pero sanos y salvos al fin y al cabo.

Recorrimos el camino que había hecho con Z anteriormente, las mismas estampas desoladoras nos encogían el corazón, pasamos de largo otra en Nueva Esperanza, los cuerpos apilados parecía que habían crecido. Y por fin llegamos al puente, la zona estaba más descongestionada de zombies de lo habitual, por suerte para nosotros. Guié a N hasta la Zodiac y llegamos a la otra orilla sin problemas. La furgoneta de N seguía esperando ahí.



Escondí a N en la parte trasera y pasamos por la pequeña “aduana”, por suerte los guardias estaban demasiados dormidos para preguntarse que coño hacía yo con la tarjeta de Z y su furgoneta, de hecho vieron el bulto que formaba N y pensaron que Z estaría herida. Nos abrieron paso sin más, una vez dentro paramos cerca de la batcueva, le indiqué el camino que debía seguir. N se quedó sorprendido, no entendía porque no iba con él.

Le pedí un par de muestras de su formula, sabía que hacer con ellas, pero mi plan no aceptaba compañeros. N dio 2 de las 3 últimas, la otra se la quedó él, era la única forma de asegurarse que quedaba un rayo de esperanza si mi plan fallaba.

Eran las 9 de la mañana, el viento soplaba cálido, el calor empezaba a notarse ya la época que creía estar, y mi camino a la gloria me esperaba. Gracias a la tarjeta de Z llegué hasta el gran edificio, toqué a las puertas, cientos de cámaras me enfocaban, otros tantos soldados me apuntaban desde sus puestos, y una voz ronca de mediana edad me preguntó que quería, quien era.

Respondí rápido, llevaba la cura, llevaba la parte de la fórmula que sabía que a ellos le faltaba, quería ofrecérsela. La voz titubeó unos instantes pero al final me dejaron pasar, un par de soldados me escoltaban por ese pasillo largo que llevaba a un ascensor. Era increíble como estaba decorado ese edificio. Con la pobreza que se denotaba en las calles, la destrucción del holocausto, ese edificio estaba lleno de cuadros renacentistas, sillas y sillones por todo, una alfombra roja que llevaba hasta la misma puerta del ascensor. Todo un lujo para la vista.

Llegué ante los expectantes dueños de todo eso, una mesa ovalada de caoba nos separaba, en medio de ellos el de la voz ronca, no sabía quien era ni le podía recordar de haberle visto antes, pero parecía el mandatario, el jefe de la manada. Respire profundamente, mi discurso debía convencerles, mis palabras debían ser aceptadas por esa cámara de carroñeros.

Y así fue como después de más de una hora de preguntas, muchos preguntaban donde la había conseguido, les comenté que había eliminado al científico que se escapó con su deseada fórmula. Tuve que escudarme en que era amigo de Z y me había encomendado la misión de recuperar ese fragmento tan valioso por su muerte… Todos ser vieron sorprendidos al ver que Z había muerto. Después de debatir quisieron una prueba de que decía la verdad.

Ante mí unos soldados trajeron un zombie, putrefacto, esquelético, y por otra parte una chica, encapuchada. Cuando le quitaron la capucha pude reconocer a esa chica, había significado tanto en un pasado para mí, y la tenía nuevamente delante, ella con lágrimas en los ojos me miraba, esos ojos azules electrizantes me destruían por dentro, sabía lo que iba a pasar pero no podía dar marcha atrás.

Lanzaron el zombie sobre la chica, cayendo los dos al suelo, los dos maniatados, los dos luchando pero el zombie se hizo con ella, le mordió primero un hombro, luego en parte del cuello, sin embargo no dejaron que la matara, le detuvieron de un disparo, pero ella ya estaba infectada, el virus corría por sus venas. La sentaron delante mía, el proceso de zombificación fue más rápido de que creía y en menos de 10 minutos la tenía convertida en podrido más, intentando morderme.

Saqué rápidamente la muestra, pinché la aguja en su cuello y le administré toda la dosis, en cuestión de minutos, volvió en si, volvió a ser la persona que era, yo sabía que eso no duraría mucho pero valía para demostrar que funciona. Me acerqué rogándole que perdonara mi alma, que mi vida no valía nada con todas las que podíamos salvar.

Todos se levantaron atónitos, querían la muestra, querían la formula, accedí pero antes quería una copia de su formula para ver que no me engañaban y quería poder acceder a los laboratorios, me dieron todo lo que quise, y quería llevarme a la chica conmigo. En cuestión de horas había recogido todo el material necesario, tenía la otra parte de la formula. No hable con ella, éramos dos extraños pero le debía la vida.

Cuando los síntomas volvieron a aparecer aproveche para crear un caos en el laboratorio, ella se transformó mucho más rápido que E, se lanzó sobre los científicos mientras yo salía por la puerta. Pero no quedé a salvo de esa situación, no sabía como salir de ahí, había provocado otro pequeño holocausto en el edificio, y tuve la mala suerte de encontrarme nuevamente con ella. Los sentimientos de culpa me pudieron, y aunque tenía las manos ocupadas podría haber hecho más… No lo hice, acabé mordido, parte de mi antebrazo estaba en su boca, la empujé contra la pared y salí corriendo.

Conseguí salir del edificio, me suministré la dosis necesaria para poder llegar a la batcueva de nuevo, y darle todo lo que necesitaba a N, escribir estas últimas palabras y creo… que… morir…





3 jun 2012

Holocausto: Traición (Parte 1)


3 de Mayo de 2012, el ambiente en el refugio era bastante raro, parecía que N y E vivían una historia de amor que no podía llegar a buen puerto, no entendía el por qué aunque más tarde lo comprendería. Con Z había desconfianza por parte de ellos, ella era la mano derecha de los mandatarios de la ciudad flotante, y ellos dos unos exiliados de dicho lugar.

Era lógico pensar que Z me había engañado y me había traído hasta ellos para matarles. Pero posiblemente no tenían un trato cercano con Z, le habían visto trabajar para los corruptos pero no sabían que era una forma de sobrevivir, era triste tener que vivir como un mercenario sin amigos ni familiares en esa isla. Z había visto caer a todos y cada uno de ellos delante de sus narices, sin embargo a ella le dieron la opción de vivir u ocupar ese puesto.  No se puede negar que todos habríamos escogido lo mismo…

La noche fue larga, y sorprendente, no imaginaba que Z se sintiera atraída por mi y menos de esa manera tan fogosa. Hacía tiempo que no pasaba un buen rato como ese, por suerte no había tenido que lidiar con ese sentimiento amoroso en pleno holocausto, aunque lo que pasó entre Z y yo, no se podría decir que fuera amor.

El ambiente seguía enrarecido, aunque E y N habían “aceptado” a Z, la anómala situación me traía de cabeza, E encerrada en uno de los cuartos durante horas, N en su mesa, con sus tubos de ensayo concentrado sin que nadie le pudiera perturbar. Y aunque ese hubiera sido mi refugio, todo estaba fuera de madres, busqué mi arcón dónde guardaba balas y algún que otro cuchillo y no lo encontraba, entré en el almacén, parecía que alguien había estado rebuscando ahí. De hecho las paredes estaban llenas de sangre reseca, como si una pelea hubiera estallado ahí dentro. Igual algún podrido había atacado mientras intentaban encontrar algo para protegerse. Ya tenía la excusa perfecta para entablar conversación con N.

Conseguí hablar con N a solas, le sonsaqué toda la información sobre la formula, la cura existía o podía llegar a existir. Pero no tenía todo lo que necesitaba, le faltaban elementos básicos de un laboratorio, le faltaban sujetos de prueba y sobre todo le faltaba una parte importante de la mezcla, lo que había conseguido no era estable, no eliminaba el virus completamente… Trabajaba noche y día para llegar a conseguirlo pero había llegado a un punto muerto.

Le prepuse que volviera conmigo, buscar la forma de entrar, teníamos a Z de nuestra parte, conseguir la parte de formula que le faltaba, completar la formula y poner fin al virus zombie de una vez por todo. La idea no le acababa de convencer, había algo que le retenía.



Ya pasado el medio día aconteció algo que jamás me habría imaginado, fue todo tan rápido y repentino que es difícil de explicar, E salía de su habitación sudorosa, con mala cara, iba en busca de N, pero no le encontraba en su habitual puesto, la desesperación se torno tal que E me zarandeó preguntándome por N, en ese instante entró por la puerta, por suerte para mí.

Z apareció también detrás de E, de un empujón me lanzó hacia el suelo y tomó a E de rehén, puso su pistola en la cabeza de E, nos amenazó con matarla si N no le daba la parte de la formula que se había llevado, en ese momento una rabia interior me corría, la cara con que me miro N fue un jarro de agua fría, solo le faltaba decir un “te lo dije…”, para acabar de hundirme en la mierda.

N instaba a que soltará a E, eso no iba a acabar bien para ninguna de las dos, y menos aún le daría la formula, en ese caso yo estaba de acuerdo con N. Estaba claro que Z me la había jugado y no iba a salir impune de esa traición. Podía ver a E cada vez más nerviosa, sudando a borbotones, N seguía pidiendo clemencia y que soltara a su compañera, yo también intenté que Z entrara en razón, pero quería la formula y nada más. Su plan era ganarse el respeto absoluto de la cámara de poder por lo que les llevaría, y poder sentarse en esa mesa con ellos. Dejar de ser la recadera del infierno…

Después de varios minutos discutiendo, pidiéndole que entrara en razón, un espectáculo horroroso tuvo lugar, de repente E cambió completamente, sus ojos en blanco, babeando, agarró con fuerza el brazo de Z y le mordió arrancándole un pedazo de carne. La sangre empezó a brotar a chorros, Z dio un paso atrás soltando así a E, gritando de dolor, incrédula de lo que estaba pasando, E se lanzó sobre Z, las dos cayeron al suelo, E empezó a morder la yugular de Z como si fuera un animal rabioso, solo podía oír los gritos de dolor de Z, la voz de N gritándole a E que parara, que luchara contra eso, los gruñidos de E cada vez eran más intensos.

Salí del shock en el momento justo para coger la pistola de Z, y vaciar el cargador sobre las cabezas de Z y E, en unos segundos todo ese ruido paró, las dos murieron en el acto, N cayó de rodillas con las manos en la cara. Todo fue demasiado rápido, pero debía terminar con ese sufrimiento antes de que fuera a más.


** hoy la BSO no podía ser otra, además si seguís el link os llevará al vídeo. Enjoy it!

2 jun 2012

Holocausto: Vuelta a casa...


2 de Mayo de 2012, parece que el destino siempre es un trago amargo, sobre todo cuando alguien me rodea, sobre todo cuando pienso en que todo pienso en todo lo que hemos vivido J y yo. Por suerte ahora puede descansar, después de encontrar a parte de su familia, encontrar un sitio donde vivir fuera del alcance de los zombies, era mejor dejarle hacer su vida y no comunicar mis siguientes pasos.

Sin embargo para mi sorpresa obtuve un “Sam” a mi lado, Z por voluntad propia decidió seguirme, me amenazó con delatarme si no le dejaba ir conmigo, quería desintoxicarse un poco de la ciudad flotante, aunque sabía que dónde iba era casi peor que de donde estaba escapando.
La realidad es que no me apetecía discutir, y siendo francos ella me ayudaría a salir sin ser visto de forma mucho más fácil. Tenía transporte, un pase vip que le dejaba entrar y salir de la ciudad cuando quisiera, y yo solo tenía que esconderme bien en la camioneta para pasar el control hasta el pequeño puerto, dónde anclaba su lancha.

Así fue como emprendimos el viaje de vuelta, en horas estuvimos de nuevo inmersos en el holocausto, era extraño, había menos zombies, muchos parecían haber muerto. Aunque como puede morir algo que ya está muerto si no es con un tiro en la cabeza, me preguntaba. Lo cierto es que parecía que la inanición que sufrían les hacía mucho más dóciles, podíamos ver a muchos de ellos arrastrarse por la tierra.
Z sacó sus armas y estuvo a punto de disparar, suerte que para detenerla estaba yo. Imagínate el alboroto, que los podridos por muy mal que estuvieran siempre son jodidamente peligrosos. He visto a uno de esos asquerosos correr hacia a mi con los tobillos rotos, apoyando el muñón en el suelo como si fuera lo más normal del mundo.

No nos costó demasiado encontrar un vehículo con el que movernos por aquellos parajes, cada vez era más desolador, no recordaba la isla tan destruida, no había pasado tanto tiempo y parecía que hacía años que no pisaba ese lugar. Impresionaba a cada metro, cuerpos calcinados por todos lares, edificios derruidos, Z se sentía cada vez más insegura, agarraba su pala con fuerza como si eso le diera más protección.

Cruzamos por medio de Nueva Esperanza, un horrible espectáculo de cuerpos crucificados, montones de podridos acumulándose, un olor nauseabundo, a lo lejos divisamos un pequeño grupo, no podíamos distinguir si eran personas o no muertos, Z me instó a que fuéramos a cerciorarnos, no le hice caso, este era mi territorio y sabía que la locura había consumido a muchos aquí, y esas crucifixiones no atribuían nada bueno. Nueva Esperanza había cambiado demasiado.

Después de unas cuantas horas al fin llegamos a nuestro destino, dejamos el coche en un lugar seguro, camuflado con matojos y ramas. Z no entendía porque habíamos dejado el transporte seguro y nos adentrábamos en un bosque casi anocheciendo. Cuando la salve de una de las trampas que yo mismo había colocado lo comprendió todo. Conocía ese lugar como la palma de mi mano, y esperaba que N no hubiera contribuido a tener un acceso aún más dificultoso.

Por suerte para nosotros conseguimos llegar hasta la casa sin problemas, algún que otro sustillo, algún que otro animal que nos hizo estar en tensión pensando que podía ser un podrido apunto de atacarnos. Pero llegamos al refugio sin rasguños, me asome por una de las ventanas, la hoguera iluminaba un poco la estancia, podía ver a N en la mesa sentado, de espaldas a nosotros.

Ya en la puerta tocamos, un par de golpecitos a la antigua usanza en la puerta, hacía tiempo que no usaba esa forma para entrar en una casa, o entraba a la fuerza o la puerta estaba abierta, desde lo alto de la casa pude ver como E nos estaba apuntando, sorprendida de verme aún con vida aviso a N de nuestra presencia.

N abrió la puerta con incredulidad y cierta reticencia, pero no podía dejarme ahí fuera así que nos dejó entrar. Ahora me quedaba lo más difícil explicarle a N el motivo de mi visita y conseguir mis propósitos…






30 may 2012

Holocausto: Enjaulado...


30 de Mayo de 2012, ya ha pasado un mes desde el fantástico rencuentro con los míos, J había conseguido sobrevivir gracias a Z el ataque de unos soldados, que como a mí le hirieron. JK se ocupó de escoltarlos hasta la batcueva, decidimos llamarle así  nos parecía gracioso y un poco de diversión en estos tiempos de locura vienen bien.

Una vez allí J pudo volver a abrazar a su hermana, a todos los demás, me dio las gracias por haberle acompañado, por no dejarle hacer el tonto y cruzar el río a lo loco. Sin duda se le veía feliz, todo lo contrario a que mí.

A mí esa situación me agobiaba, era un encarcelamiento, no podía hacer nada más que esperar a que cayera la oscuridad y salir a buscar algo de leña, o intentar traer algo de alimento antes del amanecer. La situación en la ciudad era imposible para alguien que no estaba fichado, y que posiblemente nos o me estuvieran buscando. Solo había traído desgracia conmigo pensaba una y otra vez.

Jk reconoció en mi rostro que ahí me estaba ahogando, mantuvimos una conversación fuera de la cueva hasta altas horas de la madrugada. Intento consolar mi estado, intento hacerme ver que era mejor estar aquí, viviendo de esta manera, que siendo devorado por cientos de zombies. Tal vez tenía razón, pero mi mente me decía otra cosa.

Después de varias preguntas, me contó porqué todo estaba revuelto, en la ciudad siempre había sido así, pero normalmente los soldados no arriesgaban sus vidas fuera de ella, y a mi me habían perseguido hasta las a fueras. Uno de los medico/científicos que estaba trabajando en la cura había escapado, él y su ayudante habían escapado con parte de la fórmula, el gobierno quería usar la cura como un medicamento de comercialización, de esta forma recuperar económicamente todo lo que habían perdido.

Además la cura sería más parecido a un placebo que una realidad, querían licuar tanto la formula que parara el proceso de zombificación pero no eliminara el virus, de esta forma cada cierto tiempo deberían volver a comprar, incluso podrían provocar otro holocausto “controlado” para volver a llenar las arcas.

Después de contarme eso tenía claro quien era la persona que había escapado, donde podía encontrarla. Cuando todos estuvieron dormidos, preparé mi mochila, cogí mis armas, algo de comida y salí por la puerta, al cabo de dar unos pasos, una figura femenina apostada en una roca me paro en seco con un “A dónde crees que vas, guapito…”


27 may 2012

La Opinión del Jugón


Hace unos días salió una noticia de un hombre que murió después de llevar 3 días seguidos jugando al Diablo III, surgieron rumores nuevamente sobre si los videojuegos son contraproducentes contra la salud de los gamers. ¿Por qué no se preguntan que clase de vida llevaba ese tío, antes de culpar al diablo?

Salió a la luz que dicha persona tenía problemas cardíacos, llevaba una vida demasiado sedentaria, y se alimentación era casi insalubre. Vamos que esa misma persona podría haber muerto mirando la televisión, mejor dicho la telebasura, o que un familiar por gastarle una broma, le diera un susto de tal magnitud que le diera un ataque al corazón.

Siempre ha habido casos de estos en la vida, y los seguirá habiendo, gente que se vuelve loca según la prensa especializada porque tal protagonista de tal juego lleva un espadón con el que mata todo lo inmatable. De hecho a los jugadores del WoW se les tiene como frikis empedernidos, recluidos sociales que dedican su vida a ello…. Incluso yo creo que hay gente que se pasa demasiado de la raya.

Pero es como en cualquier ámbito de la vida, hay gente que se pasa con el alcohol cada fin de semana, gente que tontea con las drogas hasta morir de sobredosis, gente tan adicta al deporte que acaba lesionada irónicamente de gravedad. En fin, cualquier cosa en exceso es mala no?

South Park World of Warcraft... gran episodio

Si nos ponemos a pensar en todos esos artículos de opinión y pensamos en nuestra propia situación, posiblemente consideremos una aberración lo que se dice. Por lo menos yo, como gamer bastante hardcore, desde niño he intentado conseguir al menos una consola o pc con el que pasar unas cuentas horas dándole al vicio.

Como digo me considero un gamer de aupa, de hecho soy de los que compra juegos y los tiene en cola pues tiene otros por delante que terminar, no hablo de uno o dos… ni cinco ni seis, y si se quedan en la estantería no vendo ninguno por malo que sea. Sin embargo me pongo a pensar y veo que he ido aprendiendo muchísimas cosas con los videojuegos. Desde pensar en las cosas a conciencia para no cargarla hasta haber disfrutado mucho más de un argumento pues está basado en un hecho real o algo relacionado con la historia pasada.

Si, he aprendido a trazar planes de actuación y ser paciente con los juegos de estrategia, he aprendido a divertirme con mis amigos con piques sanos juntándonos todos en una casa, enchufando cualquier juego multiplayer y disfrutando de la compañía. De hecho he aprendido a cooperar con otros jugadores para poder ganar una partida, actuar como un equipo y marcarnos una estrategia y así alzarnos con la victoria. He aprendido a divertirme troleando al personal…

Y después de todo esto no he matado a nadie, ni he muerto por un par cardíaco, y sigo yendo a hacer deporte siempre que puedo y mi tiempo lo permite. Y lo que para mí es más importante, sé que tengo una mente viva, con una tremenda imaginación, que me ha permitido ser mucho más libre, mucho más tolerante, me ha ayudado a poder disfrutar de una prosa enérgica, incluso he aprendido idiomas. Lógicamente no ha sido solo por los videojuegos, la educación que he recibido por parte de mis padres, mi familia, mis profesores, entrenadores, incluso amigos… todo eso mezclado con mis aficiones dan la persona que soy hoy. No creo que me hayan maltratado ese enemigo de la sociedad purista llamada “*EL NINTENDO” o videojuego.

*Haced click si queréis ver a uno de los mayores detractores del mundo gamer... al menos os echaréis unas risas con la sarta de tonterías que suelta.

Como regalo de haber llegado hasta aquí, os dejo con la BSO de uno de los que considero mejores juegos de la historia. Disfrutadla, a mí esta bso me pone el bello de punta.


25 may 2012

No más días grises, no!


Últimamente tengo la sensación de que mi humor ha mejorado de forma notable, siento que me sonrío más a menudo, que a veces hasta me duele la mandíbula de reír. Es una sensación tan agradable, quieras o no cuando pasas tanto tiempo de mal rollo, enfadado con el mundo, echando de menos cosas que has tenido y ya no están… supongo que cuando consigues apartar todo eso un poco, aunque sea un poquito, de tu cabeza; tus pensamientos, las cosas se ven con un poco más de color.

No es que la situación haya cambiado, sigo pensando las mismas cosas que hace unos meses, sigo creyendo todos deberíamos dar un poco más de nosotros, y veo que no pasa, sigo pensando que hay gente con demasiada suerte, y que yo nací estrellado… todo eso no va a cambiar, pero si hay una forma de conseguir que eso no me acabe afectando.

Es una forma dura y deshumanizante, siempre se ha dicho “La felicidad del ignorante”, algo tiene que ver este método. Se trata de encontrar el equilibrio suficiente para buscar en tu interior, y como si de un botón fuera darle al off. Apagar el botoncito de los sentimientos, de esta forma todo cuanto ocurra te afecte lo menos posible. Comúnmente: Me la suda.

Lógicamente no es una forma infalible, ya falló tiempo atrás y los que me leéis lo comprobasteis en su debido momento, pero que se le va a hacer, no puedo estar siempre preocupado en cómo solucionar algo que no tiene solución, o en preocuparme por las personas que en realidad no se están preocupando por mí, que si movidas de trabajo, proyectos de futuro que se esfumaron…

Todo ese cúmulo de cosas son una vida triste, que me estaba llevando a la autodestrucción, que hicieron que dependiera de ciertas personas, unas que ya no están y otras que aparecen de vez en cuando con cuenta gotas, para conseguir un pequeño resquicio de felicidad, un pequeño alivio que desaparecía tanto como como mi dependencia a ellos.

Supongo que como todo en la vida tiene consecuencias, volver a ser de esta forma me traerá más de un problema. O simplemente me alejará aún más de los demás, pero creo que por una vez en la vida tengo que pensar egoístamente, creo que me merezco un poco de calma después de tanta tormenta. 



Y es que me encuentro tan bien
que las facturas solo son números en el papel,
y es que me encuentro tan bien
que los problemas solo son acciones sin resolver,
y es que me encuentro tan bien
que las peleas de pareja llevan luego al placer,
y es que me encuentro tan bien, (feten)
que vivo el día a día y no el mañana de ayer.