16 mar. 2012

Adversidades: Duda...

Mirada perdida en el horizonte, la brisa marina acariciando sus pómulos, resbalando por su cara un par de lágrimas que ya no le cogía de sorpresa. Sólo una vez más, contra la marea, capeando el temporal como podía…

Pero él sabía que no era el mismo, él sabía que la duda se había aferrado a su corazón. Posiblemente había perdido toda la confianza en sí mismo, nunca quiso renunciar y puso pasión en todo lo que hacía en su vida… Sin embargo esta a veces era tan amarga que se le atragantaba, tantas y tantas veces que llegó a acostumbrarse a perder el norte.

Sus pasos habían pasado de ser seguros y con un camino marcado, hacía la gloria. A ser unos pequeños pasos que no sabían dónde ir, dudaban de cada paso, miles de preguntas, miles de búsquedas que nunca tuvieron respuesta. La senda que se había marcado iba apagándose lenta y dolorosamente.


Nadie sabe porqué, pero ya no le veían sonreír como antes, ya no le veían con las mismas ganas de vivir, de estar activo, de no parar quieto. Sin embargo nadie daba un paso más allá de eso. Simplemente seguían sus pasos de lejos, viviendo una realidad alternativa para la que él nunca había sido bienvenido.

Y eso nunca le importó, se levantó una y otra vez, contra ese destino aciago, pero esta vez no era así, se dejaba arrastrar, la corriente era más fuerte, las olas más altas, el mar embravecido quería llevárselo con él, y ofrecerle un lugar en el que no pensar, no necesitar, no buscar… tan solo descansar, una eternidad para reposar.



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