2 oct. 2011

Silencio porqué...

Es fácil saber lo que la música significa para mí, poder ser parte de ella un sueño, haber estado unos años en activo sintiéndome como un músico más entre los colegas, un deleite, una forma de vida más que feliz. La sensibilidad que te crea, esa comunicación no verbal entre una canción y tus oídos cambia.

Dejas esa parte de oír música y te centras sin darte cuenta en escuchar, analizando estructuras, sintiendo instrumentos escondidos en la melodía que otros no son capaces de percibir. Y eso se ve cada día en tu vida, te das cuenta de que hay canciones que antes oías pero no escuchabas, letras que significan más de lo que pensabas…

Y así vas recibiendo nuevas melodías, vas saboreando completamente obras maestras que poco a poco se convierten en la sal de tu vida. Canciones que te identifican como nunca, canciones que solo escuchas cuando sientes que el mundo se te viene encima, canciones que te hacen feliz sin darte cuenta, “buen rolleras”.

Ahí es donde quería llegar, a esa extraña asociación ha creado: Un para lo bueno y para lo malo. Si bien es cierto que cuando estas de bajón escuchas algún tipo en concreto de canción, o estilo, me he dado cuenta que también las hay que a ti te da igual el momento en que te encuentres.

Que tienen varios significados que ni te habías parado a pensar, no te habías dado cuenta que además cuando las escuchas las cantas de forma tan diferente, con rabia y tristeza cuando tu vida se nubla, con fuerza y alegría cuando tu camino se ve mucho más liviano que antes. A mí me pasa con varios temas, pero hay uno en concreto que me recorre la mente sin que me dé cuenta, a cualquier hora, en cualquier instante y lo escucho mentalmente dándole al “replay” una y otra vez.

No sorprenderé a nadie con la canción elegida, dado ya que la he mostrado al mundo varias veces, por este mismo motivo pero sin declararla de esta forma. Pero si puedo esbozar un poco en que tónica la escucho… De esta forma igual entendéis mejor este texto.






unidos por el alcohol con gas, el bombo clap,
crecidos en la escuela del ¡no podrás!


abrid los ojos y soñar todo, va muy deprisa,
es preciosa y precisa una sonrisa, en mi misa,



Fácil de distinguir esa fase fatalista y la fase más positiva verdad? Podría haber elegido más frases de este temazo, pero me quedo con estas... son las que más me han marcado durante el paso de los años. Ale a disfrutar, queridos amigos del nerdismo!

No hay comentarios: