23 nov. 2008

D, la Fuga

Un pasillo largo, oscuro, solamente iluminado con destellos rojos y azules que se colaban por las ventanas rotas. D recorría tan rápido como podía el largo pasillo, sigiloso como una serpiente en busca de su víctima, su respiración era agitada. "Maldito Nelson... sabía que no podía fiarme de él" susurraba mientras apretaba su puño con fuerza.

Pasos resonaban por todo el edificio, voces indicando directrices a seguir, unos focos empezaron a iluminar desde fuera todos los recovecos donde alguien pudiera esconderse, D podía ver una veintena de sombras a través del hueco de las escaleras. En esos momentos D solo tenía una idea en mente, dejó el sigilo para otro momento y empezó a correr, despavorido, sabiendo que solo tenía una oportunidad de que las cosas salieran bien.

Llevaba su preciado cuchillo en su mano derecha, atado con un pañuelo ensangrentado. Doblo la esquina, al final del pasillo. "¡Alto! Queda usted detenido", un agente le apuntaba con su arma mientras su compañero sacaba el walkie. "No será hoy amigos, nunca quise llegar a esto" dijo en voz baja, con un movimiento acrobático se abalanzó sobre el agente que el apuntaba, desarmándolo rápidamente y lanzándole contra su compañero. En pocos segundos había dejado a dos agentes fuera de combate.

Siguió moviéndose por el edificio, el eco de sus pasos sonaba por todo podrían delatarlo, pero se confundían con los pasos de los demás policías, los gritos de agentes cayendo en trampas y sonidos de armas disparándose. "Funciona mejor de lo que imaginaba... mi siento como en Acorralado" pensaba D mientras se acercaba a su destino [...].

"Sabía que esto me vendría bien algún día" dijo D cerrando una pesada puerta metálica. Una sala pequeña, semivacía, con un baúl en medio, las paredes recubiertas de un extraño material y una trampilla en el techo. D se acercó al baúl, se subió encima y abrió la trampilla. "Mierda, está demasiado vigilado... si salgo por aquí me van a coser a balazos". Cerró su única vía de escape, se sentó sobre el arca y se dispuso a esperar. Su mente de estratega le había creado un plan que podría funcionar.



Al cabo de unos 20 minutos la espera había terminado. "Agente González informando, hemos encontrado una puerta que no podemos abrir, creemos que el sospechoso podría estar dentro" D podía oirle detrás de la puerta. "Bingo..." pensó. Cuando las voces cesaron empezaron a golpear la puerta, D sonería. "Me vais a aobllar la puerta y aún no la he terminado de pagar..." dijo sarcásticamente. "Aquí el agante González, acabamos de corroborar que el sospechoso se encuentra dentro del recinto. Enviad refuerzos, corto" se escuchó tras su comentario. D empezó a conversar con los agentes.

- Agente González, soy D, podría decirme quién está al mando de esta operación
- ¿Te estás quedando conmigo, D? No me vas a tomar el pelo a mi, no como a otros...
- No me quiere decir qué teniente Nelson está al mando, ¿corríjame si me equivoco?

"¿Pero cómo puede saberlo, González" dijo un segundo agente. "Ramírez! No seas idiota, no lo sabía... pero ahora sí, maldito imbécil" dijo González. "Bien, gracias por la información chicos, decidle a Nelson que sólo negociaré con él, tengo unos cuantos kilos de C4 dividos por todo el edificio, y si mi memoria no falla en algún que otro edificio colindante... y sin olvidarme de mencionar que aquí dentro está la guinda del pastel" dijo D mientras volvía a sentarse sobre el baúl.

No pasaron ni cinco minutos cuando volvió a notar golpes en la puerta, esta vez ya no intentaban derribarla, simplemente eran golpes para avsiar de que Nelson estaba al otro lado. D sonrió mientras susurraba "todo sale a pedir de boca...". Se acercó a la pueta para entablar una conversación con su viejo amigo.

- Nelson, Nelson, Nelson... ¿aún sigues yendo a beber cerveza a las 7 de la mañana al bar de Manolo? Eso no está bien para un teniente del cuerpo de policía nacional.
- Vamos hijo, no hagas más el idiota, te has pasado tres pueblos... Sal de aquí, no nos obligues a tirar la puerta abajo. ¿Crees que me creo esa historia del C4? Estás loco de venganza pero no como para echar a perder todo lo que has hecho.
- ¿Me estás llamando loco? ¿Haría esto un loco?

D se acercó al baúl, lo abrió lentamente, su cara había cambiado, rostro totalemente serio, cogió un de los mandos que había dentro. Cerró el cofre y se sentó encima, "vosotros lo habéis querido... juguemos a con vuestras reglas" dijo en voz alta mientras que apretaba el botón. Detrás del grupo de agentes, todo iba a cámara lenta, un sonido les advirtió de que algo iba a pasar, y segundos después una de las puertas que habían dejado cerradas, estallaba en mil pedazos.

El fuego brotaba de la entrada del piso que acababa de estallar, la cara de Nelson cambió radicalmente, demostraba que no conocía para nada a D. Había subestimado al hijo de su mejor amigo, ese pequeñajo que había crecido jugando con sus hijos acababa de hacer explotar un pedacito de C4. "Traed los perros, buscad el C4, joder! Yo me ocupó de D, y apagad ese puto fuego antes de que esto se convierta en un puto horno" les gritaba Nelson a sus hombres mientras D sonreía de nuevo.

- ¿Qué quieres? Un coche en la puerta, 1 millón de euros en billetes pequeños, inmunidad diplomática y todas esas mierdas... Sabes que no te lo puedo conceder, D.
- Me estás tomando el pelo, lo unico que quiero es que entres aquí, solos tú y yo... me entregaré si me convences...
- Está bien, pero prométeme que no detonarás nada más.
- Si los dos nos portamos bien, no tiene por que explotar nada más.

Nelson aceptó las condciones d D, dejó a dos hombres cubriendo la puerta. "Estoy preparado D, abre la puerta y no hagamos esto más largo" dijo Nelson mientras levantaba las manos para mostrar que no había hostilidad por su parte. D abrió la puerta, en su mano derecha el cuchillo que aun llevaba atado, en su mano izquierda el detonador con el que había volado la habitación casi contigua que le mostraba a los policías. Nelson entraba lentamente mientras que sus hombres apuntaban a D, "un tiro limpio señor... lo puedo hacer y todo se habrá acabado" dijo uno de los agentes. "No más muerto por hoy..." dijo Nelson mientras atravesaba el umbral. D cerró la puerta rápidamente.




- ¿Qué has hecho? ¿En que te has convertido, Junior?
- ¿Qué, qué he hecho? Acomódate y te lo contaré... sin omitir detalles.

CONTINUARÁ....

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