11 nov. 2008

D, un hombre como pocos

"D" se encontraba en una habitación oscura, una mesa de madera roída por las termitas, encima de la mesa una botella de whisky barato y una pistola a su lado. Sentado en una silla coja de plástico, la típica silla de jardín, miraba el techo.

Con las manos en la nunca, D resoplaba mientras pensaba en lo que iba a hacer. "¿Cómo he llegado a esta situación?" sonaba una y otra vez en su mente mientras una lágrima se le escapaba, resbalando por su mejilla, cayendo al suelo sin hacer el más mínimo ruido.

Con una mano alcanzó la botella de licor, acercándola a sus labios. Con los dientes desenroscó el tapón y lo escupió contra la mesa. Una vez abierta no dudó en darle un gran trago, el whisky recorría su garganta calentando su cuerpo, quemando sus entrañas. Algún que otro chorro salía de su boca y viajaba por su barbilla, llegando a manchar su blanca camisa.

Cuando necesitó coger aire para poder seguir bebiendo, dejó la botella en la mesa de un golpe, tosiendo pues nunca se había acostumbrado a dar tragos tan largos. Una vez saciado se levantó y caminó por el oscuro habitáculo, dando vueltas a la mesa, mirando la pistola.

"Si pudiera dar marcha atrás y volver a ese día..." pensaba mientras golpeaba una de las paredes con su puño derecho, lleno de moratones y heridas que relataban como estaba siendo su día. Apoyando la cabeza contra la misma pared, lloraba desconsolado, su rabia iba incrementando a cada segundo, hasta que un golpecito en la puerta le avisaba de que su visitaba estaba al otro lado.


Se secó las lágrimas, cogió la pistola y la escondió en uno de sus bolsillos. Volvió a dar un gran trago mientras volvía a oír como golpeaban la puerta mientras una dulce voz preguntaba "¿D, estás ahí? Soy yo, vengo sola como habíamos quedado".

D se acercó lentamente a la puerta, cogió el mango y la abrió dejándose ver misteriosamente, allí estaba ella, le había esperado durante días, horas y horas para verla, y aún así no se fiaba que estuviera sola, como ella le había indicado. Como D le había hecho prometer que se encontrarían.

Cuando D se cercioró de que nadie había venido con ella, la dejó pasar, una vez dentro y sin mediar ni una palabra ella se abalanzó sobre D, le abrazó llorando apesadumbrada, mientras D olía su pelo, ese olor que le traía recuerdos de días mejores y una sonrisa se dibujó en su cara. Entonces D la separó de él, mirándola a los ojos mientras poco a poco se acercaba a sus labios, besándola como nunca antes lo había hecho, una pasión desenfrenada que ella demostraba cogiéndole con fuerza de los hombros.

Al cabo de unos minutos la pasión menguó, y con un "Te quiero..." saliendo de los labios de D, la separó para darle una carta que llevaba como título: "Mi último día...". Las lágrimas se apoderaron nuevamente del rosto de ella, en ese momento entendió porque la había citado en un lugar como ese, una noche de lluvia torrencial y arriesgándose a que la policía le siguiera la pista.

"Gracias por venir... Ahora tienes que irte, no quiero que asistas a un espectáculo tan cruel, ya has sufrido demasiado por mi culpa. Sin duda es hora de que pague por todo el mal que he causado, pero no voy a dejar que me cojan, ya me conoces nena...", esas fueron las últimas palabras de D. Ella conocía a D mejor que nadie, y sabía que la decisión estaba tomada, así que se dio la vuelta, tan solo le miro una vez más y salió sin mediar palabra de esa lúgubre habitación, sabiendo lo que iba a pasar.

Una vez fuera, abrió su paraguas y camino bajo la lluvia, la calle se iluminaba con cada rayo que cruzaba el cielo. Su cara encharcada por unas lágrimas frías, serio rostro, se iba alejando a pasitos cortos de ese lugar... Al cabo de unos segundos, el sonido de un disparó rompía el silencio de la noche y dentro de la habitación un cuerpo sin vida caía al suelo, una botella de alcohol barato se esparcía a pedacitos por toda la habitación, y una pistola humeante descansaba cerca de la cabeza de D.

3 comentarios:

Sr. Román dijo...

Buen relato. Y un nombre bien elegido para el protagonista. Le felicito.

Mayte dijo...

Lo que más me gusta de esto es la foto jajajajjaa
nah enserio, me ha parecido muy bonito, a parte de muy bueno.
Buena critica sih, me he ganado un premio xDDDDDD
Insisto en lo de la foto jajajaj
testim golfo ^^
;****

Sir Golobardas dijo...

Estremecedor, me gusta mucho la estética y el nombre del protagonista. Siga asi