2 abr. 2011

Siempre hay una gotita que derrama el vaso

Últimamente me estoy dando cuenta que hay gente que dice conocerme, que realmente no tiene ni idea de cómo soy realmente. Como mucha gente sabe soy una persona que siempre va de cara, a mí la gente hipócrita no me gusta. No me gusta que la gente se pase el día diciéndole a otros lo que quieren oír y no lo que sienten de verdad.

Gente que se considera mi amiga, dice conocerme de verdad… Creo que estos son los que más me decepcionan, son los que siempre tienen una palabra exacta para joderlo todo. Y otros que de verdad son mis amigos, saben cuál es mi rollo y saben que nunca voy escupiendo veneno a traición, de hecho me repugnaría a mí mismo si lo hiciera. No podría mirarme al espejo, ya que cuando lo hiciera vería que ese no soy yo.

De hecho, otra cosa de la que me sorprende es que gente que he conocido en estos dos últimos años, y que hemos pasado mucho menos tiempo juntos del que podría querer por mis horarios. Me conoce mejor que alguien que puede llevar muchos años más, no estoy hablando de los que están a mi lado. Los que están a mi vera cada día saben perfectamente como soy, si me pasa algo o no… 

Aunque la respuesta a por qué esta gente nueva en mi vida me conoce mejor que otros, es fácil. Ven la realidad de mi persona, ven la transparencia de mis palabras y no tergiversan a su antojo… Y os preguntaréis también porqué escribo ahora, otra respuesta fácil, simplemente como dice el titulo de esta entrada:  Siempre hay una gotita que derrama el vaso

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